sábado, 19 de agosto de 2017

LA FORTALEZA DEL CASTILLO DE LA MOTA


Al sur de Tordesillas, en el último tramo del Duero por tierras vallisoletanas se extiende la Tierra de Medina, comarca fijada en la zona de transición entre las llanuras de las riberas del río y las tierras de pinos de Segovia; de páramos cortados en cuestas y escarpes que hace que en la llanura aparezcan cerros o motas (topónimo que significa elevación del terreno)) cuyo centro es Medina del Campo, un municipio importante en los finales de la Edad Media y el comienzo del Renacimiento que tuvo su máximo esplendor en los siglos XV y XVI.


Medina del Campo debió ser repoblada por el siglo XI y fortificado primero el recinto de la villa vieja conocido como la Mota que quedó convertido en una fortaleza. Hay datos desde 1312 de las famosas ferias de Medina del Campo que concentraban el tráfico de la lana y el comercio del dinero de Castilla favorecidas por la monarquía reinante hasta el traslado de la corte a Madrid (1606). Medina del Campo estuvo anclada a las actividades productivas de la industria textil lanera, trabajó la seda artificial y el algodón. Famosa por sus vinos (hoy en la Denominación de Origen de Rueda) Centro de comunicaciones en el sistema viario tanto en carreteras como en ferrocarril y un castillo reconocido hoy como una de las obras más importantes de arquitectura militar del Renacimiento europeo y objeto de esta entrada, el Castillo de la Mota. En torno a él (hoy muy remodelado y en propiedad de la Junta de Castilla y León) se describe la historia y los escenarios más belicistas de Medina del Campo. 




Medina del Campo vive inmersa en La VI Semana Renacentista (del 14 al 21 de agosto) un amplio programa de recreaciones y actividades históricas, gastronomía, fiesta y cultura que tiene como telón de fondo el castillo que es su mejor reclamo turístico.
El Castillo de la Mota, Bien de Interés Cultural desde 1904 fue construido con el característico ladrillo rojo de la zona. Su elemento más singular es el cuerpo de entrada y de las dependencias más bellas, la capilla dedicada a Ntra. Sra. del Castillo. La torre de 38 metros de altura tiene ocho garitones y permanece con las marcas de los impactos de los bolaños de  la artillería de ataques que sufrió en 1467 y el asalto de 1473. Los dos torreones de la entrada (tuvo puente levadizo) se comunican entre sí mediante un pasadizo en vertical. El recinto interior esta formado por cuatro torres, un patio cuadrado y el llamado Mirador de la Reina. Isabel la Católica dictó aquí su testamento antes de morir en 1504.




miércoles, 9 de agosto de 2017

CAMPANAS SOBRE DIEZ VILLAS

Son una decena los pueblos representados en fotografía con sus iglesias y podrían ser tres, porque de los 190 municipios de la provincia de Palencia, una treintena inician su nombre geográfico mediante "Villa..." y entre ellos, Villanueva de la Torre, Villabellaco, Villamartín de Campos, Villambran de Cea, Villamuriel de Cerrato, Villalaco, Villamuera de la Cueza,Villaherreros, Villajimena y Villanueva del Río, pueblos castellanos con identidad y perfectamente definidos, con sus privilegios del pasado, su carácter, su geografía, su cultura, sus tradiciones, sus monumentos, sus rutas naturales y sus paisanos.
Que sean 10 no tiene ningún misterio, únicamente, que me gusta el significado asignado a este número: la plenitud, la precisión y el virtuosismo. Me gusta el 10 en números romanos "X" y porque me recuerda a aquel tío que introducía el "rediez" en casi todas sus frases. Y qué decir del diez en las matemáticas, en la numerología, en las religiones, en las listas (los 10 mejores...), los diez posibles planetas descubiertos por la NASA con condiciones de ser habitables... 
Mi selección "diez" es para cuerpos con campanas fichados desde el patrimonio de la provincia de Palencia. Herencia visual de un tiempo y lugar donde ejercen su función de enlace de forma reconocible. Fuentes históricas de primer orden de anteriores generaciones. También cierto, que algunas, muy necesitadas de remedios y reparaciones.


Santa Marina de Villanueva de la Torre. Comarca: Montaña Palentina. B.I.C 18/11/1993


San Pedro de Villabellaco. Comarca: Montaña Palentina. De origen románico del s. XIII


El Salvador de Villamartín de Campos. Comarca: Tierra de Campos. Su origen del s. XV


Santa Marina de Villambran de Cea. Comarca: Vega-Valdavia. Estupenda espadaña


Sta María la Mayor de Villamuriel de Cerrato. Comarca: Cerrato Palentino. Siglo XIII 


Santa Eufemia de Villalaco. Comarca: Cerrato Palentino. Siglo XII


Ntra Sra de las Nieves de Villamuera de la Cueza. Comarca: Tierra de Campos


San Román de Villaherreros. Comarca: Tierra de Campos. De origen románico


Santa Eulalia de Villajimena. Comarca: Tierra de Campos. De origen románico


San Juan de Ortega de Villanueva del Río. Comarca: Tierra de Campos.




















jueves, 3 de agosto de 2017

EN EL PUENTE DE SALINAS DE PISUERGA


Sea de origen céltico, griego o ibérico, "Pisuerga" es nombre castellano del gran río tributario del Duero que recorre la provincia de Palencia de punta a punta. 
A lo largo y ancho, las poblaciones se conectan principalmente mediante vías terrestres. Por carreteras y caminos hay otros elementos que aparecen intercalados, imprescindibles en la continuidad de las vías de comunicación si de lo que se trata es de saltar el cauce natural de un río, de un arroyo, de una vaguada, de un regato... hablamos de los puentes. Y hablamos en concreto del hermoso puente de Salinas de Pisuerga, pequeño municipio, pedanía y localidad de la Comarca de la Montaña Palentina elevada a 947 m. sobre el nivel del mar y constatada en varios documentos en la época medieval. El puente, se presume que fue construido en la misma época que la gótica iglesia de San Pelayo  (siglo XVI) por la estrechez de su calzada de tan solo tres metros; construido en piedra, tiene una longitud de 70 metros, nueve arcos, de medio punto, tajamares de forma triangular curva y espolones semicirculares que llegan hasta coronación, dejando un espacio en la plataforma en cada uno de ellos desde donde plácidamente se puede disfrutar de la llegada tranquila del río Pisuerga y de sus cuidadas márgenes en este tramo del casco urbano donde la naturaleza hace también un papel espléndido. Río abajo, el molino de Salinas hoy reconvertido en establecimiento hotelero, mantiene restos de su pasado histórico. El agua que no se cansa de responder y se tutea con los elementos, es en Salinas vinculante, de sensaciones buenas, de experiencias con valor.
Las fotografías son de principios del verano de este 2017 cuando la vegetación estacional permitía divisar desde el puente, los amplios espacios de lo cercano y de la montaña. Estamos en agosto y por allí celebran la Fiesta del Veraneante, de dimensión abierta, motivada y participativa para tantos que regresan al lugar de origen y para cuantos hagan presencia para compartir con sus gentes, en sus lugares,  sus costumbres de acogida y tradición.















miércoles, 26 de julio de 2017

INSTRUMENTOS RÍTMICOS CASTELLANOS


Para que una tradición sea válida desde el punto de vista histórico tiene que proceder de un hecho constatado y vivido, tener sus propias formas de expresión y haberse originado en un lugar y ambiente social concreto.  De la cultura y el folclore español se dice que tiene influencias íberas, celtas, romanas, cristianas y musulmanas con algunas diferencias según la región.

La tonalidad y la dinámica que identifica a la música tradicional castellana salen de instrumentos tradicionales y el folclore de Castilla y León es muy versátil en cuanto a géneros, instrumentos y cancionero popular. Su importancia se valora en relación con el ciclo de la vida y con los ciclos del año dentro de sus diferentes contextos: trabajo, rogativas, fiestas, nacimientos, bodas, anécdotas... o con alguna secuencia temporal, de un pueblo y sus modos de vida, relatos, aspiraciones o leyendas que más allá de lo puramente anecdótico ha resultado ser una fuente histórica de primer orden y en el tiempo, de apreciado valor material y social.


De los instrumentos del folclore los que mejor representan a la región son la dulzaina y el tamboril pero la lista se abre con el laúd, el pito, el arrabel o huesera, la bandurria, el rabel, la gaita, la guitarra, la pandereta, el redoblante, la chifa o xipla, la sanabresa, la cabreiresa, el pandero cuadrado, el pandero, la pandera, la pandereta, la zanfoña, el curdión, la zambomba, las tarrañuelas o palillos, las castañuelas, el diáfano, la carraca, la ocarina, la cítara, el mirlitón, el aerófono, el albogue, amén de otros objetos de uso cotidiano. 
Los músicos interpretan y los danzantes ejecutan: una danza del paloteo, una jota castellana, una seguidilla, un fandango... Donde suenan las torrás, la rebolada, la tuna, los corridos, los titos, las alboradas, las dulzainas, las rondas, los villancicos, las nanas... es movimiento, es expresión, es vivencia de Castilla y León que posee uno de los más ricos conjuntos regionales de piezas, creencias, costumbres y artesanías del folclore que hoy en día no pertenece a sí mismo sino a cuantos lo aprecian, recuperan, mejoran y transmiten. Las imágenes estan tomadas en una exposición realizada por la Asociación Cultural "El Cabás" en Villamuriel de Cerrato.











viernes, 14 de julio de 2017

SÓLO APARIENCIAS SOBRE EL PAISAJE

Apariencia: aspecto de seres y cosas que parecen y no son. Ruinas: es lo caído, lo destruido por ese pequeño monstruo que es el paso del tiempo y sus circunstancias. Apariencias en ruina sobre el paisaje es el encuentro, la observación y echar a la espalda los pensamientos y las preguntas acerca de las razones por  las que mueren las cosas que una vez sirvieron a la vida de la gente y hoy, no merecer más importancia que la de permanecer a la intemperie donde solo les asiste el paso de un sol y otro sol con lentitud y una monotonía desesperante a la vez que los mata por frágiles, a pequeñas dosis y a tiempo completo. En el medio rural castellano, el inventario se nos hace infinito y si alguna belleza les queda, ésta sería la del recuerdo.
Me sorprenden a menudo estas experiencias e intento no ignorarlas por aquello que dijo el autor: "Por más que los tiempos agoten o sofoquen la herencia y que el olvido sentencie su existencia; por más que la inercia los oprima, todo se da al testimonio y dignifica la referencia al pasado.". Por lo común, voy y regreso de mis escapadas por esos y aquellos lugares con una expresión feliz y de vigoroso entusiasmo; el gozo, sólo se esfuma cuando saltan a la vista apariencias de pocos ruidos terrestres porque pintan poco en el paisaje vivo, no producen ni tienen beneficio porque perdieron sus originales formas y usos para quedar en continentes sin contenido, en vacíos arquitectónicos que no han desaparecido del todo pero, tampoco ofrecen ninguna ventaja ni rastro de la vida de la que presumieron. Así, la secuencia consiste en observar callada por largo rato, tomar unas fotos y dejar serenamente que el ánimo se caiga con la precisión de la que tiran los sentimientos. El ritual llega a su fin cuando decido dar media vuelta y mirar para otro lado. En mi ayuda acude una voz interior que viene a decirme como sin querer: ¡Déjalo estar! y parto hacia otro lugar liberada de la efímera flaqueza.