miércoles, 24 de octubre de 2018

PALENCIA. LA DÁRSENA MÁS OTOÑAL

EXCURSIONES DE OTOÑO POR EL CANAL DE CASTILLA (II)

LA DÁRSENA DE PALENCIA




La explotación del Canal de Castilla en su totalidad comenzó en diciembre de 1849. Concebido en inicio para una gran actividad e intensa explotación, fueron necesarias en su ejecución singulares obras de ingeniería: las presas, retenciones, acueductos, puentes, esclusas y dársenas pertenecen a este grupo.

La definición de dársena alude a un tipo de resguardo artificial en el sector de un puerto para favorecer el fondeo de las embarcaciones y facilitar las tareas de carga y descarga de mercancías. A menor escala, las dársenas del Canal de Castilla cumplían esa función de pequeños puertos con almacenes y embarcaderos.

Un ramalillo del canal, entre abundante arboleda conduce a la dársena de Palencia. Es éste un enclave en plena ciudad apostado a la margen del río Carrión de obligada parada que en este tiempo de otoño se ofrece a sensaciones itinerantes difíciles de precisar. Resulta significativo lo que conocemos de él y la huella de la actividad humana, señal distintiva de su adaptación y explotación para satisfacer necesidades elementales. Hoy, aún sin disponer de testimonios de su importancia, nos podemos permitir la contemplación espontánea de su entorno desde diferentes ángulos. Cuando la sensación empieza a actuar, ya no desaparece de la escena. El otoño, la luz, las piedras, el agua, las aves... llevan el protagonismo y la estética dominante.