domingo, 2 de febrero de 2020

TRASPEÑA, BELLEZA SUELTA


Ubicado en la comarca natural de la Montaña Palentina, la población de Traspeña de la Peña toma toda la impresionante variedad y belleza del paisaje del norte de la provincia palentina. La acción conjunta del carácter montañoso de este área (a 1.149,9 metros de altitud) y de la latitud condicionada por unos inviernos particularmente largos y rigurosos desencadena temperaturas medias bastante bajas, nieblas frecuentes y nevadas que suelen aparecer de septiembre a mayo. Por esta población pasa el viejo camino de Santiago conocido como "Camino de la Montaña", ruta elegida por los peregrinos jacobeos que trataban de evitar los ataques sarracenos (nombre genérico con el que la cristiandad medieval denominaba a los árabes o musulmanes) del camino por las tierras planas de la Meseta. Traspeña es una de los ocho localidades menores que pertenecen al municipio de Castrejón de la Peña; su iglesia y el crucero pétreo, dos hitos históricos destacables de su patrimonio monumental.
La iglesia de la Transfiguración es una interesante construcción gótica del siglo XV levantada sobre un templo románico anterior, ha pasado en varias fases, por reformas y modificaciones posteriores.  La espadaña es la parte conservada más antigua que se eleva a los pies y data del siglo XIII. El cuerpo principal de la iglesia y la portada datan de bien entrado el siglo XIV, mientras que el monumental y magnífico apostolado del cuerpo superior de la portada es tardogótico con una estructura casi idéntica a la del friso-apostolado de Pisón de Catrejón. La artística Cruz de Término atribuida a Alonso de Portillo, al noreste del casco urbano, está catalogada entre las más bellas de Castilla. Consta de un pedestal de siete escalones, mástil ornamentado, remate en grueso capitel con figuras de santos y una cruz en la cima con la imagen de la Virgen en una cara y del Crucificado en la otra. ¡Cuánta belleza suelta!
















miércoles, 29 de enero de 2020

LA FORTALEZA DE PEÑAFIEL


Fue el infante don Juan Manuel, el de los "Ejemplos" el principal constructor del airoso y bello castillo de Peñafiel y Alfonso X "El Sabio", el más famoso de su moradores. Declarado Monumento Nacional en 1917, se considera una de las más bellas fortificaciones del medievo. El castillo que mide 210 metros de longitud por 33 de anchura, y su torre del homenaje alcanza los 30 metros de altura presenta por exigencias del terreno un trazado en forma de media luna que le proporciona una sensación ondulante. Fue construido con piedra de Campaspero, mediante la técnica arquitectónica del gótico germánico. Su estado de conservación es muy bueno a pesar de que se encuentran partes notables desaparecidas o incompletas, que incluirían la existencia de otra barrera exterior más. El pueblo de Peñafiel a los pies de su imponente castillo con la atalaya más alta de Castilla, se extiende sobre el cauce del río Duero y con el Duratón que le entrega sus aguas. Desde lo alto de la torre del homenaje se divisa una impresionante panorámica del valle cuajado de cepas. De esplendoroso pasado, atrás quedan los tiempos en que la villa contabilizaba dieciocho iglesias y ermitas, pero conserva su primitiva fisonomía de casas apiñadas y dispuestas en cordones concéntricos, estrechas al frente y alargadas al fondo, con una clara misión defensiva. Un repaso a la historia nos sitúa sin miramientos ante los generosos privilegios reales que antaño disfrutó la villa así como los avatares y guerras que soportó. Cuando los Reyes Católicos se ciñen la corona de Castilla, Peñafiel será el centro de operaciones de los partidarios de la Beltraneja, y por tanto eje del bando de sus enemigos. En 1529 recibe la visita del Emperador Carlos V, y Felipe II la erige en marquesado en el siglo XVII. Volvió a ser escenario sangriento con la guerra de la Independencia... Noble, monumental y viejo pueblo que se ha dado a conocer al mundo entero gracias a sus deliciosos tintos que pertenecen a la D.O Ribera del Duero.



















jueves, 23 de enero de 2020

N.ª S.ª DE LA PAZ DE CEVICO NAVERO


La iglesia de Nuestra Señora de la Paz, ejemplo notable del románico palentino está de enhorabuena. Cada 24 de enero celebran los ceviqueños a la titular de su parroquia. Visité Cevico Navero en abril de 2017 y encontré el monumento en obras por restauración de cubiertas y fachadas. He vuelto en este enero de 2020 y en la fachada cuelga un nuevo panel que anuncia: obras de restauración de las armaduras. En el siglo XII se construye la actual iglesia parroquial en su primera advocación de Santa María y durante los siglos siguientes fue introducido en el templo el estilo mudéjar. En 1837, y por la ley de Mendizábal, al ser extinguido el famoso Monasterio de San Pelayo quedaron en el pueblo dos lugares de culto: la iglesia parroquial con advocación a Nuestra Señora de la Paz y la ermita de Nuestra Señora del Carmen ubicada igualmente en casco urbano. La edificación parroquial tiene declaración de Monumento Histórico Artístico desde 1992. De su fábrica se destaca el conjunto de capiteles con escenas figuradas y ninguno repetido y la portada principal que preserva sus orígenes medievales. Del interior, la pila bautismal, el artesonado, los retablos y varias esculturas, un conjunto notorio y manifiesto, patrimonio que resiste y brilla.

AÑO 2017






AÑO 2020










ERMITA DE LA VIRGEN DEL CARMEN

Nuestra Señora del Carmen es patrona de Cevico Navero y su fiesta, el 16 de julio, una de las citas locales de mayor arraigo y tradición. El pueblo se concentra para disfrutar de un amplio programa de festejos devocionales y lúdicos. La ermita que ocupa un espacio en la plaza del mismo nombre, es una construcción en piedra, de una única nave y de finales del siglo XIX de la que estaca su espadaña y un entorno amplio y bien cuidado.