miércoles, 2 de junio de 2021
FLORECER A ORILLAS DEL CANAL
martes, 27 de abril de 2021
EL CARRIÓN Y LOS AGENTES DEL PAISAJE
A nadie se le oculta que el agua, después del aire, constituye para el hombre y seres vivos en general el primero de sus alimentos. El agua es un recurso natural imprescindible aplicado a la agricultura, a la industria, a los servicios. El río es el agente más importantes del paisaje: modela, anima y vivifica la vegetación de su cuenca, asegura los cultivos, sus corrientes van declarando las circunstancias geofísicas y ambientales del territorio que atraviesa, sostiene a organismos y a diversas actividades humanas.
La cuenca del Carrión es una ruta de paisaje y belleza, aprovechada desde antiguo como vía natural de paso por los pueblos procedentes del norte o del sur. Su hábitat característico era el castro, que se acomodaba al medio natural, pudiéndose distinguir entre el hábitat de la zona montañosa del norte y el de la zona llana del sur.
El Carrión nace a 2.227 metros de altitud en la laguna de Fuentes Carrionas. Tiene 193 kilómetros de longitud y una cuenca que ocupa más de un tercio de la superficie de la provincia de Palencia. Su curso discurre por 28 términos municipales, incluido el de la capital.
En su travesía da lugar a unidades morfológicas de distinta formación y paisaje: la Montaña, el Páramo, Tierra de Campos, la Ribera del Pisuerga y la comarca del Cerrato con sus valles de erosión, extensos páramos y laderas, cotarros y barrancos, paisaje árido sólo alterado por las manchas arbóreas de los pocos montes que aún existen en los valles, los cultivos de regadío y la frondosidad arbórea y vegetal de las riberas.
Los puentes son construcciones que se levantan sobre una depresión del terreno (río, canal, arroyo, foso...) para comunicar dos lados y dar continuidad al camino. En la provincia de Palencia se contabilizan del orden de 400 puentes intercalados en las trazas de sus carreteras, caminos, ferrocarriles, calles, saltando ríos, canales, arroyos, vaguadas, y regatos.
La caracterización del paisaje como parte del ambiente que se modifica por actuaciones que se suponen proyectos, a nivel general, se desconoce casi siempre su magnitud, importancia y carácter. La tala de árboles, la no limpieza, los no cuidados producen un cambio severo en el sentido natural, visual y ambiental a lechos, riberas y entornos.
Y también afecta a la fauna que vive en los ríos, siendo el grupo más numerosos el de los insectos. Y están los peces, los anfibios, las aves, los animales microscópicos, protozoos, moluscos, vertebrados, gusanos, arácnidos... Organismos planctónicos y nadadores, de fondo, de cieno...
Se dice que en las situaciones límite se aprende a estimar las cosas que en lo cotidiano nos facilitan la vida y que la mayoría de las veces simplemente, utilizamos.
jueves, 18 de marzo de 2021
TRES PUENTES SOBRE EL UCIEZA
En Tierra de Campos, hoy como ayer, canten los arroyos a su encuentro con el río.
El río Ucieza nace en Saldaña, provincia de Palencia y pertenece a la cuenca del Duero. Tiene una longitud de 71.03 kilómetros, atraviesa veintiuna localidades y muere en el río Carrión a su paso por el municipio de Monzón de Campos. En su recorrido recibe las aguas de los arroyos de La Laguna, La Pascualiza, La Cárcava y del río Valdecuriada. Su escaso caudal alcanza su máximo en las estaciones de otoño e invierno.
Sorprendemos a este pequeño río bajo los puentes de los municipios de Villalcazar de Sirga, Revenga y Población de Campos, senda de peregrinos a Santiago de Compostela por las llanuras de Tierra de Campos. Pueblos pequeños, llenos de historia y de historias humanas que sufren el mal común de tantos otros de Castilla: la despoblación. El río Ucieza proporciona una fértil vega a todos ellos de la que obtienen excelentes productos agrícolas
Galería gráfica de vegetación de ribera, puente y entornos a finales de este invierno.
sábado, 30 de enero de 2021
CENCELLADA DURA EN CASTILLA
Los días, los meses, las estaciones se difuminan entre medidas, cuidados y protocolos que tratan de ajustarse a la situación epidemiológica que vivimos por el coronavirus (covid-19). Enero de 2021. Según los datos reales parece que estemos en un callejón sin salida a razón de los contagios/defunciones/medidas restrictivas... Más allá de esto, y de lo que nos toca en el día a día, la entrada del invierno se ha producido con inusual espectacularidad: nevadas, vientos fríos, temperaturas bajo cero, nieblas y cencelladas. Un escenario onírico, por otro lado, de lo más natural en Castilla.
La reseña climática interesa al gran público. Es un motivo noticiable para cualquier órgano o instrumento informativo y quien más, y quien menos hace uso de los servicios de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para obtener información sobre temperaturas, presión atmosférica, vientos, humedad, nubosidad, precipitaciones... datos que hasta el siglo XVII se reducían al refranero popular. El cambio vino con el movimiento científico de la Ilustración. El invento del termómetro, del barómetro y del desarrollo de las ciencias físicas y naturales que aconteció en el siglo XVIII y principios del XIX, daba muerte a los célebres lunarios y almanaques (registros y catálogos de uso principal entre los agricultores) y abría paso a la verdadera ciencia meteorológica.
El primer observatorio español se instala en Madrid en 1786 seguido de inmediato por el de Barcelona, y en 1805, el de San Fernando. La red de observatorios meteorológicos provinciales empezó a montarse en 1856. En 1950 funcionaban en el territorio nacional 2.289 estaciones, y casi cinco mil a finales de los 70. Tenemos estaciones completas, estaciones termométricas, estaciones pluviométricas y estaciones automáticas. Las estaciones principales pertenecientes a AEMET o a otros organismos (Cuencas Hidrográficas) son atendidas por profesionales; otras, por un buen número de colaboradores voluntarios.
Enero se inició con cencellada dura, un fenómeno hidrometeoro que consiste en la formación de hielo blanco o parcialmente transparente, causado por la congelación de gotas de niebla helada sobre las superficies al aire libre. Su formación requiere temperaturas muy bajas y de la presencia de vientos. Muchas veces este fenómeno se combina en el de la escarcha.
Dice el refrán: " Helada, escarcha y cencellada, las tres blancas e inmaculadas". En fotografías, enero invernal de la provincia de Palencia.













