miércoles, 2 de junio de 2021

FLORECER A ORILLAS DEL CANAL


Nuestros antepasados practicaron y se esmeraron en convertir grandes extensiones de tierra en bellos vergeles. Jardines y paseos cubiertos, con fines ornamentales y de recreo se incluían siempre en las grandes construcciones urbanas y familiares. En la construcción del Canal de Castilla, que duró casi un siglo, la jardinería no era un asunto prioritario. El considerable e innovador proyecto era ingeniería, piedra, agua, navegación, economía... La introducción de nuevas especies vegetales que se aclimataran al terreno castellano por situación, altitud y relieve, llegaría con el tiempo. Entre la vegetación silvestre autóctona y las plantaciones realizadas por el hombre, numerosas plantas se han ido acomodando a los inviernos largos y muy fríos, a los veranos cortos y calurosos y a las escasas lluvias de la meseta. Hay que fijarse en los paneles informativos (a pie de esclusa) con datos de los árboles y arbustos que nacen en las riberas del canal. De las flores, mejor buscarlas. Son muy especiales. Se incide mucho en facilitar el tránsito por las caminos de sirga del canal con facilidades para las modalidades de caminar, correr, pedalear, cabalgar... por etapas o por libre. Para un usuario de la naturaleza, y dependiendo de la estación, de su tiempo, fuerzas y medios, mi propuesta es que se camine con la vista puesta en el paisaje, en las orillas, entre arbustos, en los suelos. En esta época se descubren floraciones tan bellas y lozanas como las que aparece en las fotografías.
Finales de mayo. Cerrato Palentino. Canal de Castilla en un tramo de apenas dos kilómetros.














martes, 27 de abril de 2021

EL CARRIÓN Y LOS AGENTES DEL PAISAJE

A nadie se le oculta que el agua, después del aire, constituye para el hombre y seres vivos en general el primero de sus alimentos. El agua es un recurso natural imprescindible aplicado a la agricultura, a la industria, a los servicios. El río es el agente más importantes del paisaje: modela, anima y vivifica la vegetación de su cuenca, asegura los cultivos, sus corrientes van declarando las circunstancias geofísicas y ambientales del territorio que atraviesa, sostiene a organismos y a diversas actividades humanas.

La cuenca del Carrión es una ruta de paisaje y belleza, aprovechada desde antiguo como vía natural de paso por los pueblos procedentes del norte o del sur. Su hábitat característico era el castro, que se acomodaba al medio natural, pudiéndose distinguir entre el hábitat de la zona montañosa del norte y el de la zona llana del sur.

El Carrión nace a 2.227 metros de altitud en la laguna de Fuentes Carrionas. Tiene 193 kilómetros de longitud y una cuenca que ocupa más de un tercio de la superficie de la provincia de Palencia. Su curso discurre por 28 términos municipales, incluido el de la capital. 

En su travesía da lugar a unidades morfológicas de distinta formación y paisaje: la Montaña, el Páramo, Tierra de Campos, la Ribera del Pisuerga y la comarca del Cerrato con sus valles de erosión, extensos páramos y laderas, cotarros y barrancos, paisaje árido sólo alterado por las manchas arbóreas de los pocos montes que aún existen en los valles, los cultivos de regadío y la frondosidad arbórea y vegetal de las riberas. 

Los puentes son construcciones que se levantan sobre una depresión del terreno (río, canal, arroyo, foso...) para comunicar dos lados y dar continuidad al camino. En la provincia de Palencia se contabilizan del orden de 400 puentes intercalados en las trazas de sus carreteras, caminos, ferrocarriles, calles, saltando ríos, canales, arroyos, vaguadas, y regatos. 

Todo en el río cumple una función práctica, panorámica y sensorial. Todo cambio le afecta y transforma. La primavera es lenguaje visual de fuerte contraste cromático y estético.

La caracterización del paisaje como parte del ambiente que se modifica por actuaciones que se suponen proyectos, a nivel general, se desconoce casi siempre su magnitud, importancia y carácter. La tala de árboles, la no limpieza, los no cuidados producen un cambio severo en el sentido natural, visual y ambiental a lechos, riberas y entornos.

Y también afecta a la fauna que vive en los ríos, siendo el grupo más numerosos el de los insectos. Y están los peces, los anfibios, las aves, los animales microscópicos, protozoos, moluscos, vertebrados, gusanos, arácnidos... Organismos planctónicos y nadadores, de fondo, de cieno...

Se dice que en las situaciones límite se aprende a estimar las cosas que en lo cotidiano nos facilitan la vida y que la mayoría de las veces simplemente, utilizamos. 



jueves, 18 de marzo de 2021

TRES PUENTES SOBRE EL UCIEZA

En Tierra de Campos, hoy como ayer, canten los arroyos a su encuentro con el río.

El río Ucieza nace en Saldaña, provincia de Palencia y pertenece a la cuenca del Duero. Tiene una longitud de 71.03 kilómetros, atraviesa veintiuna localidades y muere en el río Carrión a su paso por el municipio de Monzón de Campos. En su recorrido recibe las aguas de los arroyos de La Laguna, La Pascualiza, La Cárcava y del río Valdecuriada. Su escaso caudal alcanza su máximo en las estaciones de otoño e invierno. 

Sorprendemos a este pequeño río bajo los puentes de los municipios de Villalcazar de Sirga, Revenga y Población de Campos, senda de peregrinos a Santiago de Compostela por las llanuras de Tierra de Campos. Pueblos pequeños, llenos de historia y de historias humanas que sufren el mal común de tantos otros de Castilla: la despoblación. El río Ucieza proporciona una fértil vega a todos ellos de la que obtienen excelentes productos agrícolas 

Galería gráfica de vegetación de ribera, puente y entornos a finales de este invierno.




PUENTE DE POBLACIÓN DE CAMPOS






PUENTE DE REVENGA DE CAMPOS






PUENTE DE VILLALCAZAR DE SIRGA










sábado, 30 de enero de 2021

CENCELLADA DURA EN CASTILLA

Los días, los meses, las estaciones se difuminan entre medidas, cuidados y protocolos que tratan de ajustarse a la situación epidemiológica que vivimos por el coronavirus (covid-19). Enero de 2021. Según los datos reales parece que estemos en un callejón sin salida a razón de los contagios/defunciones/medidas restrictivas... Más allá de esto, y de lo que nos toca en el día a día, la entrada del invierno se ha producido con inusual espectacularidad: nevadas, vientos fríos, temperaturas bajo cero, nieblas y cencelladas. Un escenario onírico, por otro lado,  de lo más natural en Castilla.

La reseña climática interesa al gran público. Es un motivo noticiable para cualquier órgano o instrumento informativo y quien más, y quien menos hace uso de los servicios de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para obtener información sobre temperaturas, presión atmosférica, vientos, humedad, nubosidad, precipitaciones... datos que hasta el siglo XVII se reducían al refranero popular. El cambio vino con el movimiento científico de la Ilustración. El invento del termómetro, del barómetro y del desarrollo de las ciencias físicas y naturales que aconteció en el siglo XVIII y principios del XIX, daba muerte a los célebres lunarios y almanaques (registros y catálogos de uso principal entre los agricultores) y abría paso a la verdadera ciencia meteorológica.

El primer observatorio español se instala en Madrid en 1786 seguido de inmediato por el de Barcelona, y en 1805, el de San Fernando. La red de observatorios meteorológicos provinciales empezó a montarse en 1856. En 1950 funcionaban en el territorio nacional 2.289 estaciones, y casi cinco mil a finales de los 70. Tenemos estaciones completas, estaciones termométricas, estaciones pluviométricas y estaciones automáticas. Las estaciones principales pertenecientes a AEMET o a otros organismos (Cuencas Hidrográficas) son atendidas por profesionales; otras, por un buen número de colaboradores voluntarios.

Enero se inició con cencellada dura, un fenómeno hidrometeoro que consiste en la formación de hielo blanco o parcialmente transparente, causado por la congelación de gotas de niebla helada sobre las superficies al aire libre. Su formación requiere temperaturas muy bajas y de la presencia de vientos. Muchas veces este fenómeno se combina en el de la escarcha.

Dice el refrán: " Helada, escarcha y cencellada, las tres blancas e inmaculadas". En fotografías, enero invernal de la provincia de Palencia.